Año del centenario de José María Arguedas

Año del centenario de José María Arguedas

domingo, 30 de enero de 2011

Dos poemas de Cernuda ...



I

Qué ruido tan triste el que hacen dos cuerpos cuando se aman,
parece como el viento que se mece en otoño
sobre adolescentes mutilados,
mientras las manos llueven,
manos ligeras, manos egoístas, manos obscenas,
cataratas de manos que fueron un día
flores en el jardín de un diminuto bolsillo.

Las flores son arena y los niños son hojas,
y su leve ruido es amable al oído
cuando ríen, cuando aman, cuando besan,
cuando besan el fondo
de un hombre joven y cansado
porque antaño soñó mucho día y noche.

Mas los niños no saben,
ni tampoco las manos llueven como dicen;
así el hombre, cansado de estar solo con sus sueños,
invoca los bolsillos que abandonan arena,
arena de las flores,
para que un día decoren su semblante de muerto.

II

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
Luis Cernuda

Julio Cortázar, una biografía revisada ...



Fuente : Diario La República

Miguel Herráez ha ampliado la información que obtuvo para la biografía de Cortázar añadiéndole testimonios de personas que conocieron al escritor.Dice la nota de La República :

El catedrático de Literatura Miguel Herráez ha revisado la biografía sobre Julio Cortázar que publicó en 2001 para incluir nuevos testimonios recabados en Argentina, Francia y España de personas cercanas al autor de "Rayuela".

"Julio Cortázar, una biografía revisada" analiza, a lo largo de sus 352 páginas, la vida de este escritor, considerado como uno de los precursores de la nueva literatura sudamericana surgida en la década de los setenta del siglo XX.

En este volumen, editado por la editorial Alrevés, Herráez realiza un exhaustivo estudio de Julio Cortázar, desde su infancia en el suburbio bonaerense de Banfield hasta su exilio definitivo en Francia.

Este análisis lo realiza a partir del estudio de cientos de cartas, notas de prensa, bibliografía dedicada a su producción y encuentros directos con conocidos del narrador argentino. (Valencia-España, EFE)


Azul ...

Pronto podrás ver el azul infinito y lo imposible estará en tus manos como pudo haberlo estado, reflejado en tus ojos ... siempre lo estará , como la esperanza presente en tu cuerpo .





Fíjate muy bien en el mapa dentro de tu piel
y búscame hasta el sin fin o déjame
llévame cuando me encuentres esperándote
y no me olvides si no lo entiendes
y si te pierdes

Azul, azul, azul al pie de la montaña
lejos del hogar
cruzando el bosque se encuentra un manantial
cuando la luna abraze al sol
refréscate en las aguas del azul

Y tu veras que lo imposible se hace realidad
que existe el infinito y lo podrás tocar
y con tu cuerpo sintiendo el manantial
yo en ti seré
y tu en mi serás

Azul, azul, azul al pie de la montaña
lejos del hogar
cruzando el bosque se encuentra un manantial
cuando la luna abraze al sol
refréscate en las aguas del azul

Azul, azul, azul al pie de la montaña
lejos del hogar
cruzando el bosque se encuentra un manantial
cuando la luna abraze al sol
el eclipse es la señal de nuestra unión

jueves, 27 de enero de 2011

Año del Centenario del Nacimiento de José María Arguedas ...


Fuente : Diario La República
Ya que el presidente de la República no lo hizo, al menos el Municipio sí.Dice la nota de La República :


Reconocimiento oportuno. En la tercera sesión ordinaria del 2011, el pleno del Concejo Metropolitano de Lima aprobó denominar al 2011 como el Año del Centenario del Nacimiento de José María Arguedas, como homenaje al destacado escritor peruano.

Hernán Núñez Gonzales, regidor metropolitano, fue quien solicitó el pedido en homenaje a José María Arguedas. Tras sustentarlo y debatirlo, la propuesta fue aprobaba por mayoría.

Con esta decisión desde ahora todos los documentos oficiales del municipio capitalino llevarán como encabezado Año del Centenario del Nacimiento de José María Arguedas.

La cita fue presidida en un primer término por la Alcaldesa Metropolitana, Susana Villarán de la Puente, quien se ausentó para conducir la instalación del Comité Provincial de Seguridad Ciudadana, y fue reemplazada por el Teniente Alcalde, Eduardo Zegarra Méndez.

martes, 25 de enero de 2011

Amenazamos con el amor ...


Joan Manuel Serrat regresa a Lima ...



El cantautor español Joan Manuel Serrat regresa a Lima para ofrecer un gran concierto en el Jockey Club del Perú el 23 de marzo.En la nota de La República dice vuelve después de 7 años, pero si la memoria no me abandona él vino hace unos cuántos años con Joaquin Sabina para ofrecer el concierto Dos pájaros de un tiro.Bueno, este será un gran espectáculo.Dice la nota:


Fuente : Diario La República


El cantautor español Joan Manuel Serrat vuelve a nuestro país para ofrecer un concierto íntimo, en homenaje al poeta Miguel Hernández y canciones que el público le conoce desde siempre, en un espectáculo en dos partes denominado Hijo de la luz y de la sombra.

Serrat regresa al país después de 7 años, y esta vez lo hace con un proyecto musical en el que comparten escenario, por un lado canciones que el público ha aplaudido a lo largo de la trayectoria de este artista y, por otro, un recorrido poético y vital sobre la figura y la obra de Miguel Hernández, poeta del que se cumple el centenario de su nacimiento.

El cantautor catalán le ha dedicado a Hernández un nuevo trabajo musicalizando sus versos y una gira de más de 50 conciertos por España, entre los meses de abril a octubre del 2010 y que llega a América en este 2011.

La fecha del inolvidable espectáculo será el 23 de marzo en el centro de exposiciones del Jockey Club del Perúm (con información de Andina).
Tu nombre me sabe a hierba ... Joan manuel serrat y joaquin sabina



sábado, 22 de enero de 2011

Te amo : tómalo como una amenaza ...

In memoriam, Luis Jaime Cisneros ...

El jueves último falleció el linguista y docente Luis Jaime Cisneros, es por este motivo que comparto un texto de Gustavo Faverón, uno de los tantos alumnos que tuvo, en el que le muestra su total agradecimiento y respeto.



Fuente : PuenteAéreo




La muerte de Luis Jaime Cisneros, además de motivar un dolor inmediato y sostenido en quienes lo quisimos durante tantos años, debería ser ocasión para que pensemos en ciertas cosas en las cuales él siempre deseó que pensáramos.

Experto en muchos asuntos disímiles, desde la prosa colonial y la poesía del Siglo de Oro español hasta la psicolingüística y la tradición crítica de la estilística, Luis Jaime, en el fondo, sólo quiso ser un buen profesor, un verdadero profesor, y en ese camino acabó por convertirse en el arquetipo del maestro peruano en la segunda mitad del siglo veinte.

Y porque sólo quiso ser profesor, Luis Jaime escribió artículos y columnas de opinión, luchó con esfuerzo por la fiscalización y la limpieza política durante la dictadura fujimorista y después de ella, y dio su apoyo público y razonado a diversas causas en defensa de los derechos humanos, así como a la labor de la Comisión de la Verdad.

Luis Jaime escribió mucho acerca de la centralidad de los aparatos educativos nacionales, sobre la importancia de una educación superior vasta y humanista, y acerca de los cambios que podrían introducirse en la nuestra.

Hasta donde mi memoria alcanza, casi nunca tocó esos temas sin deslizarse rápidamente al terreno de la política: para Luis Jaime, la universidad era un santuario pero también un laboratorio, donde debían multiplicarse las defensas de nuestra sociedad contra los gérmenes de la violencia, el autoritarismo, el populismo vandálico, la corrupción endémica, esa trampa de arenas movedizas que es el mundo cuando lo captura la mediocridad intelectual y el abuso de la fuerza.

Porque Luis Jaime consideraba que la perpetua crisis peruana no era sino el reflejo y la consecuencia de un sostenido declive de nuestra educación, un declive que proyecta su sombra sobre nuestra empobrecida inteligencia social y nuestra capacidad de convivencia racional, y convierte a nuestra sociedad en mucho menos que una comunidad y mucho más que un laberinto de incertidumbres.

Luis Jaime, elegante y sutil, irónico y oblicuo cuando quería, un artista del doble sentido y el más mortífero productor de oneliners que yo he conocido, no fue nunca de los que rehúyen la necesidad de debatir y polemizar, de confrontarse y enfrentarse, de criticar y discutir, de señalar con el dedo y apuntar directamente a la cara de los corruptos, los mediocres o los manipuladores: siempre propuso sus ideas, siempre escuchó las ajenas, siempre abogó por que todas fueran expuestas y triunfaran las que creía más racionales.

Es irrelevante hoy considerar cuántas veces estuvo en lo cierto y en qué ocasiones no: en el gran sistema de la sociedad como convenio de convivencia, la actitud general de Luis Jaime fue la correcta. Y eso es siempre lo mejor que se puede decir de toda persona justa y noble.

¿Qué es lo que Luis Jaime quiso transmitir a sus estudiantes con el ejemplo de su propia vida? Luis Jaime no escribía columnas de opinión para proyectar su ego sobre el papel; no fundó Transparencia para halagar su vanidad en la esfera pública; no intervino en debates cruciales para imponer su idiosincrasia sobre las ajenas.

Siempre que hizo cualquiera de esas cosas, creo yo, trató de demostrar a sus discípulos que la figura de un verdadero maestro no se desvanece en el umbral al salir de un aula, cruzando la puerta de un salón de clase: que un maestro sigue andando, más allá, proponiendo una nueva discusión cada día, aceptando todos los debates, librando todas las batallas.

Y que un buen estudiante debe hacer exactamente lo mismo, dentro y fuera de la universidad, del salón: que no se debe aprender la moral y la ética de la razón, la ciencia, la investigación y el conocimiento para luego dejarlos olvidados en el jarrón de los paraguas y marcharse al mundo real sin ellos.

Luis Jaime fue quien me aseguró, cuando yo era poco más (o poco menos) que un adolescente, que uno podía estudiar literatura y sobrevivir. Lo recuerdo sentado conmigo una tarde entera, en su oficina de Letras, acompañándome en silencio al día siguiente de la muerte de mi madre. Me preguntó una sola cosa, dándome un abrazo: "¿Qué pasó?". No supe qué contestar pero él entendió mi desconcierto, lo compartió como si fuera suyo.

Luis Jaime fue la persona que me convirtió en profesor de literatura, hace veinticuatro años. Me pidió que leyera un ensayo del Extraterritorial de George Steiner y que dos días después les diera una clase sobre eso a mis compañeros de salón en la Católica. Lo hice, no salió mal, él me dijo que enseñar era lo mío, yo le creí y aquí estoy.

Apenas ponga punto final a este texto, debo preparar la primera clase del semestre que empieza aquí este lunes: lo haré pensando en Luis Jaime, sabiendo que estoy en esto porque él me lo dejó como encargo, igual que a tantos otros. Y espero dar la talla, modestamente, aunque yo nunca llegue a ser para nadie lo que él fue para muchísimos, lo que él fue para mí.

martes, 18 de enero de 2011

Inventario ...

Sé que Gala sería feliz con esta canción: es tremendamente hermosa. Sobre todo, tiene algo de ambos y de todo, de ese pequeño universo que somos cuando estamos juntos.





Las cosas que me dices cuando callas
los pájaros que anidan en tus manos
el hueco de tu cuerpo entre las sábanas
el tiempo que pasamos insultándonos.
El miedo a la vejez y a los almanaques
lo taxis que corrían despavoridos
la dignidad perdida en cualquier parte
el violinista loco, los abrigos.
Las lunas que he besado yo en tus ojos
el denso olor a semen desbordado
la historia que se mofa de nosotros
las bragas que olvidaste en el armario.

El espacio que ocupas en mi alma
la muñeca salvada del incendio
la locura acechando agazapada.
La batalla diaria entre dos cuerpos
mi habitación con su cartel de toros
el llanto en las esquinas del olvido
las cenizas que quedan, los despojos
del hijo que jamás hemos tenido.
El tiempo del dolor, los agujeros
el gato que maullaba en el tejado
el pasado ladrando como un perro
el exilio, la dicha, los retratos.
La lluvia, el desamparo, los discursos
los papeles que nunca nos unieron
la redención que busco entre tus muslos
tu nombre en la cubierta del cuaderno.

Tu modo de abrigarme el corazón
la celda que ocupaste en una cárcel
mi barca a la deriva, mi canción
el bramido del viento entre los árboles.
El silencio que eximes como un muro
tantas cosas hermosas que se han muerto
el tiránico imperio del absurdo
los oscuros desvanes del deseo.
El padre que murió cuando eras niña
el beso que se pudre en nuestros labios
la cal de las paredes, la desidia
la playa que habitaban los gusanos.
El naufragio de tantas certidumbres
el derrumbe de dioses y de mitos
la oscuridad en torno como un túnel
la cama navegando en el vacío.

El desmoronamiento de la casa
el sexo rescatándonos del tedio
el grito que horadó la madrugada
el amor como un rito en torno al juego.
El insomnio, la ausencia, las colillas
el arduo aprendizaje del respeto
las heridas que ya ni Dios nos quita
la mierda que arrastramos sin remedio.
Todo lo que nos dieron y quitaron
los años transcurridos tan deprisa
el pan que compartimos, las caricias
el peso que llevamos en las manos.

Lima, intranquila niña loca ...

Hoy, por el aniversario no sé cuánto de nuestra gris, cansada e híbrida ciudad, comparto un video de Piero Montaldo. Creo que el año pasado también lo colgué, pero como me parece muy buena, lo hago de nuevo ... Intranquila niña loca, perdiste la forma y no lo ven .



miércoles, 12 de enero de 2011

Hospicios ...





Tirando la toalla ...



FUENTE : Blog de LEA


Este es el videoclip de la canción "Tirando la toalla" del cantautor argentino Pablo Fernández, y deja un saludo para los "enamorados de la trova latinoamericana" - como dice Luis Enrique Amaya del programa Solo para locos - :


"...Les deseamos un 2011 donde la alegria sea el pretexto;el abrazo, el refugio;el compromiso, la causa;la meta una excusa del andar;la risa, una epidemia;y el amor, el lenguaje..."



Si desean más información de este buen trovador pueden visitar :


Espero vuelva pronto ...





Solo basto una sonrisa
para que no te deje de mirar
y titubear por la cornisa
y echar mi versos a volar……
Si no te tengo estoy
tan solo que quema
el corazón entre las cuerdas
tirando la toalla.
Guardo en mis labios tu huella
y una sueño por desnudar,
en un mar vacío de botellas
eché mis versos a flotar…
Si no te tengo estoy
tan solo que quema
el corazón entre las cuerdas
tirando la toalla.
Pálido es el rencor,
no se ni donde estoy
no quiero mas tristezas
la luna exagera
patético mundo de plástico que a veces mata
y siempre te envenena
hay algo que queda…





lunes, 10 de enero de 2011

Un destello de felicidad ...

Desde hace unos días he vuelto a oír con mayor recurrencia y placer las canciones de Ismael Serrano.He vuelto a realizar trabajos que había abandonado por completo - en algunos casos - , y creo que su causa radica en que deseo que pase el tiempo más rápido y en las escasas horas que voy durmiendo.Nuevamente sueño, sonrío y camino esperanzado, contrariando a la situación. Gala se ausenta y me deja en sombras, pero ... ella deja su aroma en todo y lo baña de ternura.Aún respiro.







El mundo es una pesadilla
y yo he sido tan feliz.
El mundo se derrumba y gira,
pido disculpas por vivir.

Ya lo sé, no soy un héroe,
no soy el más valiente de los que te amaron,
no soy tu estrella
ni el tipo que disfruta tus pecados.

No pido excusas ni perdón,
salvar tu vida o redención,
solo busco un trozo de verdad.
Un destello de felicidad.

Bebí del ron de la nostalgia,
dulce verano de diciembre.
Suena tu risa en el contestador,
dulce delirio adolescente.

Ya lo sé, no traigo nada,
no traigo solución, no traigo paz.
Sueño con olas que empujen
nuestras vidas hasta el mar.

En un banco del parque hallé
la llave que cierra el Edén
donde el tiempo riega tu rosal.
Un destello de felicidad.

Ya lo sé, no traigo nada,
sólo una luz que me quema en el pecho.
¿Nunca has pensado en huir al sur
para empezar de nuevo?

Perdido en San Telmo soñé
que te encontraba igual que ayer,
ilmuninando mi ventanal.
Un destello de felicidad.

El mundo es una pesadilla
y yo he sido tan feliz.
El mundo se derrumba y gira
pido disculpas por vivir.

Toco tu boca ...





Capítulo 7 de Rayuela



Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.







domingo, 2 de enero de 2011

Hoy puede ser un gran día ...

Para empezar el año optimista y esperanzado, comparto esta canción de Joan Manuel Serrat que de seguro - al menos eso espero - subirá el ánimo ...







Hoy puede ser un gran día,
plantéatelo así,
aprovecharlo o que pase de largo,
depende en parte de ti.

Dale el día libre a la experiencia
para comenzar,
y recíbelo como si fuera
fiesta de guardar.

No consientas que se esfume,
asómate y consume
la vida a granel.
Hoy puede ser un gran día,
duro con él.

Hoy puede ser un gran día
donde todo está por descubrir,
si lo empleas como el último
que te toca vivir.

Saca de paseo a tus instintos
y ventílalos al sol
y no dosifiques los placeres;
si puedes, derróchalos.

Si la rutina te aplasta,
dile que ya basta
de mediocridad.
Hoy puede ser un gran día
date una oportunidad.

Hoy puede ser un gran día
imposible de recuperar,
un ejemplar único,
no lo dejes escapar.

Que todo cuanto te rodea
lo han puesto para ti.
No lo mires desde la ventana
y siéntate al festín.

Pelea por lo que quieres
y no desesperes
si algo no anda bien.
Hoy puede ser un gran día
y mañana también.

Hoy puede ser un gran día
duro, duro,
duro con él

Daniel F.: casi 30 años de un rockero y solista de la calle que lo aprendió todo "en canciones" ...



FUENTE : ElComercio.pe
Según los años: el fundador de Leusemia, el solista en “Kursiles Romanzas”, el rebelde que manda “A la mierda lo demás”, el mil y un oficios que hizo de carpintero y tapicero, el genio con “Yasijah”, el compositor del jingle de “Vale la pena soñar”. El cantautor cumple 50 años este 04 de enero

ALFREDO ESPINOZA FLORES
Redacción Online

Él no es punk. Tampoco poeta. No es trovador ni se considera escritor. Se llama Daniel Valdivia, pero sus seguidores lo conocen simplemente como Daniel F. Luce prácticamente igual que cuando se inició en el rock n’ roll y como solista en 1983, cuando tenía 22 años. Y asegura –pese a algunas señales que lo podrían contradecir- que sigue siendo el mismo. “La única diferencia es que ahora tengo un equilibrio emocional que me permite ver las cosas más fríamente”.

El cantautor cumple este 04 de enero 50 años y casi 30 en la música. Con más de cinco álbumes de estudio, varios discos en vivo, un tributo, y mil y un maquetas y producciones como solista, el líder de Leusemia tiene ya unos diez años desde que dejó los trabajos eventuales y se dedicó de lleno a la música, un oficio que sin lugar a dudas le ha dado las mayores satisfacciones personales.
DANIEL F. A LOS 20’SInfluenciado por el gusto musical progresivo de su padre, Daniel F. se rindió ante la búsqueda de géneros no convencionales para sus amigos contemporáneos. Se volvió fan de Pink Floyd, Bruce Springsteen y Faces, entre otros reconocidos artistas, y formó Leusemia junto a su hermano Kimba y otros músicos.

Al contrario de lo que se pueda pensar, su debut sobre los escenarios estuvo exento de nervios. Al principio -“como nadie nos conocía no teníamos ojos encima”- subía a tocar sin pensar en lo que puedan pensar los demás. A diferencia de la mayoría, los nervios crecieron con el paso de los años: “Ahora tenemos más presión: la gente está pagando para vernos, tienes que dar más de ti”.
En octubre de 1983, un grupo de rock n’ roll tomó por asalto la escena local. Leusemia (con Daniel, Kima y Leo Escoria) empezó sus primeras presentaciones en La Caverna, en el jirón Moquegua. Su aparición puso de cabeza el espacio musical peruano –a diferencia de otros, tocaban sus propias canciones y en castellano- pero tres años más tarde anunciaron un receso que tomó unos 10 años. El disco “Leusemia” (1985) no tuvo mucha difusión, pero era la primera piedra del nacimiento de un mito musical.

La separación no calló a Daniel F. Entre 1986 y 1990 su inspiración tuvo un momento cumbre: grabó 11 casettes. Lo más destacado fue “Kursiles Romanzas”, hasta ahora uno de los mejores trabajos del cantante. La producción continuó, pero su siguiente década vendría con una grata sorpresa.

DANIEL F. A LOS 30’S
A sus 34 años, Daniel F. era un consolidado cantautor en la movida subterránea local, pero un as bajo la manga lo devolvería a sus orígenes: Leusemia se volvió a juntar en 1995 y desde ese momento ha emprendido un vuelo ya difícil de divisar cuán lejos llegará. “Algo que ha nacido de las mismas raíces y de la misma emoción de la gente no va a morir”, asegura. La vuelta fue celebrada por los rockeros, pero criticada por otros, que “lo vieron como un retroceso”.
Sea como sea, el “A la mierda lo demás (asesinando el mito)”) (1995) tuvo una pegada descomunal. “Al colegio no voy más”, “El asesino de la ilusión”, “Oirán tu voz, oirán nuestra voz” y “Por las sendas del pastel” se convirtieron en grandes himnos.

Tres años después, a los 37 años, Daniel F. sorprendió con una producción más ambiciosa: el “Moxón (El Estokastiko viaje de Defekon I a través de los tiempos)”, considerado de lo mejor del rock nacional de este año, se alejó del rock n’ roll y surcó por suelos progresivos. Él mismo se considera un artista siempre buscando nuevos horizontes musicales. Canciones más largas y más instrumentales definían al nuevo Leusemia.

Como para no perder el buen momento, la banda lanzó su cuarto álbum, el más logrado de todos para muchos: “Yasijah: Leusemia y el Ensamable Filarmonico y Coral de la ciudad de Lima”, aún más progresivo, más experimental y con más tiempo de duración por tema. “Yo pienso en ti” (cover de Fernando Ubiergo), “Dunas de Sal” y la pretenciosa “Yasijah” sobresalieron. “Ese disco nos permitió llevar a un público más amplio”, comenta el músico, y agrega que ese álbum marcó su reencuentro con la música que escuchaba de más pequeño, antes de formar el grupo, una especia de dejà vú que le hizo recordar las épocas de adolescencia junto a su padre.
Otros discos editados en esta época son “Al final de la calle (los sótanos de la angustia” (2000), que incluye grandes temas como “Gatos de bronce”; y los álbumes en vivo “El Infierno del Némesis” (1998) y “Zona 103 – En vivo Radio Nacional” (2000).

Cerca del fin de su tercera década de vida, se despidió de los trabajos eventuales (había sido desde carpintero y repartidor de artefactos, hasta metido en tapicería, limpieza e ingeniería de sonido) y empezó a dedicarse íntegramente en la música.

DANIEL F. A LOS 40’S
Qué mejor forma de empezar la cuarta década que lanzando un emotivo disco que se acurrucó en el fondo de muchos corazones. “Memoria desde Vesania” (2002) marcó los 41 años de Daniel F. y definitivamente su consolidación como solista en el siglo XX. “Memorias”, “El Naufragio De Los Océanos”, “Vesania”, entre otras, son de las más pedidas en sus shows.

El segundo álbum de estudio fue “El Origen de los fundamentos” (2004), en donde destacan “Me cuesta tanto el entender que tú no estás aquí” y “Si alguna vez vuelvo a verte”, y lo siguió “Zafiro de las Galas” (2007), basado en los nombres de sus gatos.

Con Leusemia grabó “Hospicios” (2004), pero un año antes salió el “Tributo a Leusemia” (2003), por los 20 años de la banda (colaboraron Campo de Almas, Chabelos, Cementerio Club, Ni voz ni voto, Inyectores, Rafo Ráez, entre otros).

Ese mismo año su vida se hizo mediática. El personaje introvertido de pronto acaparó las primeras planas de los diarios sensacionalistas y hasta apareció en televisión acusando a su bajista, Lucho Sanguinetti, de acostarse con mujeres siendo consciente de que este era portador del VIH y sin decirles. Un capítulo que el mismo cantante se ha encargado de sepultar solo con silencio. Un tema cerrado en su vida.

Los álbumes en vivo continuaron: “El ojo de las nebulosas” (2005) y “Leusemia en el Rock en el parque VIII” (2006). En 2008, a los 47 años, lanzó el DVD “La noche de los 25 años”, conmemorando el mismo tiempo de la banda.

DANIEL F. A LOS 50’S
Este martes 04 de enero Daniel F. cumple 50 años. Si le se le habla de críticas, él dice: “Soy tan vanidoso que solo veo los aplausos”. Si se le pregunta si se considera una influencia para sus seguidores, él contesta: “Será por mi actitud frente a la industria. Yo no espero hits”. Cuando se le recuerda que en los últimos años ha teloneado a bandas de peso internacional e historia como Kiss y Smashing Pumpkins, él minimiza su participación: “No me parece importante con quién toque, pero sí es un buen reto tocar frente a gente que no te ha escuchado”.

Con casi treinta años en la escena, el cantautor asegura que prácticamente sigue siendo el mismo. Fuera de la evidencia obvia del paso de los años, luce igual: me recibe con lo que tenía puesto en su intimidad mientras componía, con un chullo que apenas deja al descubierto unos cuantos pelos en la frente. El mismo ‘look’ con el que me dejó entrar a su hogar varios años atrás.

Pero ahora ya no vive en la Residencial, sino en Miraflores. El rock n’ roll dio paso al progresivo y hasta con sinfónica incluida. De un momento a otro se vio cantando junto a Gian Marco y Joaquín Mariátegui de Bareto (además de Pelo Madueño y Marcelo Motta). Algunos dirían que su imagen de punk se borró con el paso del tiempo, pero él se adelanta y no se cansa de aclarar que su música nunca fue punk.

Justamente de eso es de lo único que se arrepiente. “Si volviera al 83, daría más entrevistas a los medios”, dice, con el propósito de crearse una imagen más exacta de su personalidad y de su música. Pero ya está dicho: los fanáticos undergrounds peruanos lo reciben con los brazos abiertos, sean punks, rock n’ rolleros o amantes de la trova (algo que también niega ser, trovador).

El jueves cantó en La Noche de Barranco antes de recibir el 2011. No le importa lo que le depara el futuro: él dice que no hace planes, que ya se verá. De él podríamos esperar muchas cosas: seguramente ya no los mil y un trabajos que realizó, pero sí incursionando en nuevas búsquedas musicales (no hay que olvidar sus ‘jingles’, el más recordado el que hizo para “Vale la pena soñar”), acaso cada vez más introspectivas y cada vez más destacables. Como su carrera, su verdadera escuela y el rock n’ roll que le “dio más lecciones”. Un aprendiz de la vida mediante temas, como él mismo dijo: “Lo que no supe en los salones, lo aprendí de canciones”.